Así es otra cosa
Tigre volvió a ganar de local. Derrotó 3-1 a Gimnasia de Jujuy con dos tantos de Emanuel Dening, uno de penal, y otro de Sebastián Prediger. Gonzalo Castillejos descontó de penal en la visita que terminó con 10 tras la expulsión de Ezequiel Gallegos.
Tigre fue ambicioso. Bloqueo la salida del Lobo con algo de presión alta y cuando no, fue Sebastián Prediger quien cortó los avances. Apoyado en eso el Matador buscó atacar en la velocidad de Cavallaro (que sigue decidiendo mal, pero agrega un vértigo que el equipo carecía) Dening por el costado derecho, Cachete por el medio y Larrondo más de pivote que de 9 de área.
El penal llegó en pase hermoso del Marciano Ortiz a Dening, abertura a Cachete que cedió a Larrondo y al buscar a Cavallaro encontró la mano de Leonardo Ferreyra. El goleador marcó y con la ventaja a cuestas en solo 5’ las cosas fueron más favorables. Si algo le faltaba a este equipo era hacer algo productivo en los tiros de esquina y esta vez sucedió. Centro de Cavallaro en la esquina izquierda, cabezazo de Alboca, un arquero que salió mal y Dening desde el suelo aumentó la cuenta. Por la misma vía llegó el tercero. Ya en el complemento y el rival con 10 (Expulsado Gallegos por doble amarilla) el cabezazo de Prediger esquinado llevó tranquilidad con el 3-0. Aunque la calma nunca es tal, porque el Chino Moiraghi cometió una falta que fue penal y Gonzalo Castillejos no falló. El Matador tenía oportunidades de contra, pero en el vértigo el visitante estaba más envalentonado. Los de Gorosito no supieron enfriar el partido que parecía complicarse aunque luego no terminó siendo peligroso.
Se puede ganar, empatar o perder, pero la manera actitudinal en la que se juegó este encuentro es la forma que no se debe abandonar nunca. Así se plantó All Boys la semana pasada, así fue Defensores en Belgrano en el cierre de 2019. Así debe ser Tigre si quiere levantar los desechos que produjo el mismo en este torneo.

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