Al dejar dos puntos en el camino (o por qué no, ganar uno) Tigre pagó un precio muy alto no solo por la expulsión del goleador Pablo Magnin. El golpe que sufrió Abel Luciatti y que lo sacó de la cancha un rato después resultó ser una fractura de Peroné izquierdo, que le demandará al menos 3 meses de recuperación. Por otro lado Francisco Oliver, otro defensor, que no viajó a Mar del Plata resultó positivo de Covid-19 y se encuentra aislado. Sebastián Prediger con un fuerte traumatismo en el tobillo probará estos días como se siente para ver si llega al encuentro ante Estudiantes de Buenos Aires del lunes.
El que está de alta, es Ezequiel Rodriguez. El Tucu está recuperado de la lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y se entrena a la par de sus compañeros
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